Nos llega el fin de semana y como siempre no me puede faltar el dulce para alegrarnos estos días de descanso. Esta tarta es un clásico que se puede hacer con todas las frutas que haya de tempora y siempre quedará igual de rica.
Las frutas de mi elección son las que ya leerís en la receta o veréis en la foto, pero vamos que como ya he dicho, lo de las frutas va a vuestra libre elección, a cada uno nos gustan más unas frutas que otras.
Lo bueno de estas tartas es que al mismo tiempo que comes dulce comes fruta fresca que es muy buena y de la cual deberíamos comer todos los días, aunque aveces la echemos en olvido, por lo menos en mi caso.
No necesito deciros que está muy rica, porque seguro que tod@s las habréis probado en algún momento, así que .... que tal un trocito para el café de la tarde.... toca receta.
Ingredientes:
Para la masa
180gr Mantequilla
100gr Azúcar blanca
1 Vaina de vainilla
2 Huevos
50gr Harina de almendra
320gr Harina de trigo
Para el relleno
Crema pastelera
Kiwi amarillo
Kiwi verde
Plátano
Frambuesas
Arándanos
1 Sobre tortenguss transparente
250ml Agua
Preparación:
Para esta
receta tendremos los huevos y la mantequilla a temperatura ambiente.
En un bol
pondremos la mantequilla junto con el azúcar con ayuda de unas varillas empezaremos a batir hasta formar una crema.
Ahora cogemos
la vaina de vainilla la abrimos por la mitad y con la ayuda de la punta
del cuchillo la rasparemos para sacar las semillas y poder añadirlas al bol
donde tenemos la mantequilla.
Toca añadir los huevos, seguiremos batiendo hasta
que se incorporen bien a la mantequilla.
Una vez estén bien incorporados los huevos
añadiremos la harina de almendra poco a poco, una vez terminada la harina de
almendra añadiremos la harina normal poco a poco.
Cuando este todo bien mezclado pondremos film transparente sobre la barra de la cocina, encima pondremos la masa que con ayuda de nuestras manos la extenderemos y volveremos a tapar con film otra vez para meterla en la nevera durante 2 horas.
Cuando este todo bien mezclado pondremos film transparente sobre la barra de la cocina, encima pondremos la masa que con ayuda de nuestras manos la extenderemos y volveremos a tapar con film otra vez para meterla en la nevera durante 2 horas.
Pasadas las dos horas por la masa esta estará más
dura, la sacamos de la espolvoreamos un poco de harina sobre la barra de la
cocina, estiramos un poco la masa y la ponemos sobre nuestro molde rizado
desmontable, una vez tengamos bien repartida la masa por el molde con ayuda de
un tenedor pincharemos la base y la meteremos otra vez en la nevera 1 hora para
que se vuelva a endurecer la masa.
Pasada la hora pondremos a precalentar el
horno a una temperatura de 160º con ventilador, una vez este caliente introducimos
el molde y lo dejaremos cocer entre 30 y 35 minutos.
Pasado este tiempo sacamos del horno y dejamos
que se enfrié para poder rellenar.
Una vez fría la base pelaremos los kiwis y los
cortaremos en rodajas, el plátano lo cortaremos en rodajas y estas por la
mitad, las otras futas no tenemos que tocarlas.
Rellenamos la base con crema pastelera y el adorno de las frutas es a gusto de cada uno.
Rellenamos la base con crema pastelera y el adorno de las frutas es a gusto de cada uno.
Cuando tengamos toda la fruta que queremos puesta sobre la crema pastelera, en un cazo pondremos el agua, el sobre de tortengus, lo removemos hasta que
cuaje como una crema.
La sacamos de cazo para que enfrié un poco “no puede estar fría del todo,
se cuajara y no servirá”, la metemos en un biberón y con cuidado la iremos
echando por encima de las frutas y los
huecos que quedan entre ellas.
Una vez tengamos todo listo dejaremos que se enfrié el tortengus.
Como lo más seguro es que nos sobre masa podemos hacer tartaletas
individuales siguiendo los mismos pasos.