sábado, 24 de junio de 2017

Bizcocho de Mascarpone y Nutella.

Ya he dicho que soy muy galocha más de una vez, entre una de mis galocherias preferidas se encuentra esta crema, es mi preferida, la nutella, la compro porque a mis hijos también les gusta mucho, pero no os voy a mentir, de vez en cuando cae alguna rebanada de pan untada con esta crema, que le voy a hacer, la fe es mucha pero la fuerza de voluntad para estas cosas es muuuuyyyy pequeñita, jeje.
Bueno, pues no teniendo bastante con la crema y por si fueran pocas las calorías, se le pone también el mascarpone...ya se, después de un trozo hay que irse a picar con pico y pala, jeje, que queréis que os diga, un dulce no le amarga a nadie y hay que darse alguna alegría para el cuerpo.
Dejando los remordimientos a un lado, este bizcocho me ha encantado, ya lo había visto algunas veces por youTube, hay varias versiones, yo opte por esta con algún pequeño cambio. No hay mucho más que decir, hay que probarlo.
Vamos al lío¡¡
Feliz finde para todos¡¡¡
Ingredientes:  

250gr
Harina de trigo
250gr
Queso mascarpone
200gr
Azúcar blanca
9gr
Levadura royal
3
Huevos
50ml
Leche
200gr
Nutella y alguna más extra
Vainilla bourbon molida

Preparación:
Para esta receta necesitaremos el horno, lo pondremos a precalentar a una temperatura de 180º.
Para esta receta tendremos todos los ingredientes a temperatura ambiente.
Cogemos un bol y en el cascaremos los huevos y añadiremos el azúcar, con ayuda de unas varillas eléctricas o con unas varillas de mano mezclaremos todo bien hasta que espume un poco.
A continuación añadiremos el queso, la leche y la vainilla, seguiremos batiendo bien hasta que el queso este bien integrado y no nos deje bolitas.
Ahora con ayuda de un colador tamizaremos sobre nuestra mezcla la harina y la levadura, volvemos a mezclarlo todo bien.
Para este receta yo he utilizado un molde de 20 centímetros de diámetro, lo prepararemos de la siguiente manera en la base le pondremos papel vegetal  y por los lados le pondremos spray antiadherente o le untamos mantequilla y harina.
Una vez tengamos el molde listo le añadiremos la masa que tenemos en el bol y la repartiremos bien por el fondo y por ultimo le pondremos la nutella por encima, seguidamente meteremos el molde en el horno para dejarlo cocer durante 45 minutos.
Transcurridos los 45 minutos abriremos el horno y sin sacar el molde comprobaremos que está listo, cogemos un pincho o un cuchillo y pincharemos en el centro, si sale limpio está listo de lo contrario lo dejaremos unos minutos más.
Cuando este listo lo sacamos del horno y lo dejamos entibiar en el mismo molde.
Una vez este tibio lo desmoldaremos y lo dejaremos enfriar del todo sobre unas rejillas.
Cuando lo habéis sacado del horno habréis comprobado que se suele agrietar la nuetella, yo cuando lo saco y lo pongo sobre la rejillas y estando templado le suelo poner más nutella  para cubrir las grietas, esto es opcional.
Listo para comer.

                                                   ¡Buen provecho!  
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martes, 20 de junio de 2017

Pesto de pimientos asados.

Madre mía, yo no se vosotr@s pero yo es que no tengo ganas ni de mirarme al espejo, estoy agotada todo el día, supongo que es por la calor, luego me diréis que me quejo sin motivos, menudas temperaturas nos están cayendo este año, horroroso.
Bueno, con estos días queremos comidas rápidas y sin muchas complicaciones, los platos de pasta son unos de esos en los que no hay que echar muchas horas y más si los hacemos con un pesto como este que es rápido y fácil de hacer, con unos buenos espaguetis van genial.
Hoy no os voy a calentar mucho la cabeza porque la verdad es que con esta receta hay muy poco que explicar, solo espero que es guste y que la probéis.
Marchando receta¡¡¡
Feliz semana¡¡
Ingredientes:
210gr
Pimientos rojos asados
20gr
Avellanas crudas
2
Dientes de ajo
4gr
Pimentón ahumado dulce
6gr
Hojas de albahaca
Aceite de oliva

Pimienta

Sal

Preparación:
Pelamos las avellanas, cuando las tengamos todas  pondremos un cazo al fuego con agua, cuando empiece a hervir meteremos las avellanas y las dejaremos cocer entre 4 y 5 minutos, lo suficiente para poder quitarles la piel, las sacaremos del cazo y le quitamos la piel, no tendremos que dar prisa porque tiene que ser en caliente, como se te enfríen no podrás quitarle la piel.
Una vez listas pondremos una sartén al fuego a fuego medio, cuando este cliente añadiremos las avellanas y las tostaremos unos 2 minutos hasta que las veáis  doraditas, en ese momento las retiramos del fuego y las dejamos enfriar.
Mientras pelaremos los ajos y los picaremos en trocitos pequeños.
En el cuenco de la picadora pondremos los pimientos, la albahaca y las avellanas, de momento no haremos nada más, reservamos.
Ahora vamos a poner una sartén al fuego a fuego medio, cuando este caliente pondremos un buen chorreón de aceite, en este caso seremos un poco generosos, seguidamente añadimos el ajo y lo sofreímos, cuando este casi listo añadiremos el pimentón, le damos unos segundos para que no se nos queme, retiramos del fuego y directamente lo añadiremos al cuenco de la picadora con los demás ingredientes, salpimentamos y lo picamos todo, no lo picaremos demasiado queremos que nos queden algunos trozos.
Este pesto con la pasta queda genial.
Listo para comer.

                                                   ¡Buen provecho!  
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jueves, 15 de junio de 2017

Tarta fácil de Oreo.

Los que ya me conocéis de tiempo sabéis que si yo tengo que elegir entre dulce y salado me quedo con el dulce, para desgracia mía desde luego, pero que se le va a hacer, yo tiro para el azúcar. No es que tenga predilección por nada en particular, bueno si, por el chocolate, jeje, pero que no suele haber productos dulces que a mi no me gusten, mi hija a salido a mi, y mi hijo, bueno, el es más selectivo para el dulce, tiene que ser algo que le entre por el ojo, el único que pasa del dulce en mi casa es mi marido, el solo prueba, te dice si le gusta o no le gusta y ya no lo come más, él es de salado.
Todo esto viene para hablaros de las galletas oreo, nunca he buscado la receta, la verdad es que no se si la hay, que seguro que si, pero para seros sincera no se si la quiero encontrar, jeje, a mis hijos les encanta esas galletas y a mi ya ni os cuento, con esas estoy siguiendo el consejo de Cuca, las pongo en el mueble más alto y escondidas para que yo no las vea, a mis hijos les digo donde están para que se las cojan y se las coman, pero que no las bajen, jaja, lo que hay que hacer para no devorarlas.
Hace ya mucho tiempo que tenía ganas de hacer esta tarta, bueno, esta es una de ellas, hay varias a las que no me resisto y os aseguro que caerán, jeje. Esta de hoy es muy sencilla de hacer y es de las clásicas fresquitas que apetecen mucho con estas calores, no hace falta que os diga que no va a durar mucho, vamos al lío que se me hace sopa en vez de tarta....jeje
Feliz fin de semana ¡¡¡
Ingredientes: 
Base:

50gr
Mantequilla sin sal
110gr
Galleta oreo 
Relleno:

80ml
Leche
500ml
Nata de repostería
40gr
Azúcar glass
8
Hojas de gelatina
Crema de las galletas utilizadas para la base y la cobertura

Cobertura:

70gr
Galleta oreo
Preparación:
Para esta receta necesitaremos comprar las galletas oreo de doble crema.
Lo primero que haremos será preparar nuestro molde, yo para este receta he utilizado un molde de 20 centímetros de diámetro, en la base le he puesto papel vegetal y por los lados lo cubriremos con una laminas acetato.
Ahora cogemos las galletas y las iremos abriendo, la crema la reservamos, en total necesitamos 180gr de galletas sin la crema.
Cogemos 110gr de las galletas y las ponemos en la picadora, y las picaremos hasta que se deshagan por completo. La mantequilla la ponemos en un cuenco y la fundiremos metiéndola en el microondas, le daremos intervalos de segundos hasta que se nos derrita bien.
Ponemos la galleta en un bol y añadimos la mantequilla derretida, mezclamos todo bien.
Ahora cogemos nuestro molde y ponemos la mezcla que acabamos de preparar, repartimos bien sobre toda la base y la aplastamos  con ayuda de una cuchara, seguidamente metemos el molde en la nevera.
Mientras se enfría la base prepararemos el relleno, empezaremos cogiendo un cuenco  le ponemos agua y ponemos las hojas de gelatina para que se hidraten.
Ponemos un cazo al fuego con la leche y la crema de las galletas que teníamos reservadas, también añadiremos el azúcar glass, lo dejaremos a fuego medio hasta que la crema de las galletas se funda con la leche y el azúcar, con ayuda de unas varillas pequeñas iremos removiendo para ayudar a fundir.
Una vez esté listo retiramos del fuego, cogemos las hojas de gelatina las escurrimos para quitarle todo el agua posible y las añadiremos al cazo y removemos hasta que se fundan bien, reservamos y dejamos que entibie.
Mientras cogeremos un bol donde pondremos la nata y con ayuda de unas varillas eléctricas  o con varillas  a mano montaremos la nata a punto de nieve.
Ahora cogemos la crema que tenemos en el cazo y comprobamos que este más bien fría y si es así, la añadimos en el bol donde tenemos lata, con ayuda de una lengua y con movimientos envolventes mezclaremos bien.
Sacamos el molde de la nevera y añadiremos el relleno, repartimos bien y lo volvemos a meter en la nevera y lo dejaremos entre 4 y 5 horas.
Transcurrido el tiempo comprobaremos que la tarta este consistente entonces cogeremos las galletas que teníamos reservadas para la cobertura, las ponemos en la picadora y las moleremos bien hasta formar como una harina.
Sacamos nuestra tarta de la nevera y añadiremos nuestra galleta molida por encima, volvemos a dejar en la nevera hasta la hora del emplatado.
Ya solo nos queda desmoldarla y colocarla sobre la bandeja que tengamos pensado presentarla.
Lista para comer.

                                                    ¡Buen provecho!  
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martes, 13 de junio de 2017

Pollo en pepitoria.


Muy buenas...que calor por Dios, en mi balcón pones un huevo y se asa en un abrir y cerrar de ojos, prefiero no comer por no vestirme y salir a comprar, diréis, que vaga, no, es que el sol quema... cuando pones la temperatura en el mapa meteorológico me tengo que reír, donde lo ponen para medir la temperaturas, os aseguro que hace unos cuantos grados más, de aquí a finales de verano me va a dar un tabardillo, jeje.
Bueno, cambiemos de tema y vamos con la cocina, para hoy toca receta con una carne de las más utilizadas del mundo, por no decir la que más se utiliza. Ya hemos hablado muchas veces de el pollo, que es una carne muy asequible y además que queda estupenda en cualquier preparación, ya sea asada, frita, al horno, etc. En mi casa es la que más suelo utilizar, se prepara muy rápido y no necesita hora de cocción para que este tierna.
La receta de hoy es un clásico, siempre le solemos dar el toque personal de cada una, y yo en esta también he querido dárselo triturando la salsa para que quedase más fina, de sabor me gusta mucho esta receta y va genial con unas buenas patatas asadas, os dejo la receta y ya me diréis que os parece.
Feliz semana¡¡ 
Ingredientes: Para 4 a 5 personas          
1kg
Pollo
80gr
Cebolla
6
Dientes de ajo
200ml
Vino blanco
400ml
Caldo de pollo
70ml
Brandy
40gr
Almendra cruda ya pelada
45gr
Pan
2
Hojas de laurel
Unas hebras de azafrán

Aceite de oliva

Pimienta

Sal

Preparación:
Lo primero que haremos en esta receta será trocear el pollo en trozos pequeños y le quitaremos la piel a los trozos que podamos, a los muslos y a las alas se la dejaremos.
La cebolla la pelaremos y trocearemos en trozos pequeños, reservamos.
Los ajos los pelaremos y los cortaremos en láminas y el pan lo cortaremos en cuadrados no muy grandes, reservamos por separado.
Ponemos una sartén honda  al fuego, a fuego medio cuando este caliente añadiremos un fondo de aceite, añadiremos el pollo junto con las hojas de laurel, salpimentamos y dejamos sofreír durante 15 minutos, hasta dorar la carne.
Transcurridos los primeros 10 minutos de los 15 que tenemos que dejar la carne, sacaremos los trozos de pechuga para que no se nos queden muy secas.
Mientras se está haciendo el pollo pondremos otra sartén al fuego, a fuego medio, cuando este caliente añadiremos un chorreón de aceite, después pondremos los ajos y los sofreímos hasta que doren sin llegar a quemarlos, retiramos y los pondremos en el vaso de la batidora.
En ese mismo aceite pondremos a sofreír las almendras hasta dorarlas un poco, después las sacamos y las ponemos junto con los ajos. Continuemos con este misma sartén, esta vez añadiremos el pan y lo sofreímos hasta que se dore, y seguidamente lo pondremos en el mismo vaso donde tenemos los otros ingredientes.
Seguramente después de sofreír el pan se nos ha quedado casi sin aceite la sartén que estábamos usando, así que añadiremos un poco más, esperamos que caliente y  añadiremos la cebolla, salpimentamos y la sofreímos unos 7 minutos, cuando esté lista retiramos y la añadimos también al vaso batidor.
Solo nos falta añadir al vaso las hebras de azafrán junto con unos 200ml del caldo que tenemos preparado, lo batimos todo bien y reservamos.
Volvemos a la sartén donde tenemos el pollo y le añadimos el brandy, lo flambeamos, cuando se apague la llama añadiremos el vino y lo dejaremos reducir hasta que pierda el alcohol, para flambear quitaremos la sartén de debajo del extractor de la cocina.
Cuando el vino este casi haya reducido del todo añadiremos a la sartén las pechugas de pollo que sacamos, el caldo de pollo y el majado que tenemos en el vaso de la batidora, mezclamos todo bien bajamos el fuego a fuego medio bajo y dejamos que se haga unos 30 minutos.
Transcurrido este tiempo comprobamos el punto de sal y que la salsa esté bien espesita, si está todo bien retiramos del fuego de dejaremos que repose un poco, si la salsa no estuviese a nuestro gusto la dejaríamos unos minutos más.
Listo para comer.

                                                    ¡Buen provecho!  
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