lunes, 5 de octubre de 2026

Tarta de remolacha con ganache de chocolate blanco y nata montada

Ingredientes:  

Para el bizcocho (Todos deben de estar a temperatura ambiente):

5

Huevos

100 gr.

Azúcar blanca

100 gr.

Azúcar moreno

250 gr.

Harina de todo uso

200 gr.

remolacha cocida triturada

115 gr.

Aceite de Oliva

50 gr.

Agua de la cocción de la remolacha

16 gr.

Levadura royal

2 gr.

Sal

Pasta de vainilla

Molde de 18 cm. de diámetro. 

Para la cocción de la remolacha:

3

Remolachas (aprox. 600 gr. sin pelar)

30 gr.

Azúcar blanca

700 gr.

Agua

Una rama de canela

Para la mermelada de remolacha:

200 gr.

Remolacha cocida y triturada

170 gr.

Azúcar blanca

Ralladura y juego de una lima

Para la ganache de chocolate blanco:

400 gr.

Chocolate blanco

250 gr.

Nata 35%

Para la nata montada:

500 gr.

Nata 35%

2

Sobres de estabilizante

Azúcar glas al gusto

Preparación:

    Antes que nada vamos a precalentar el horno a 180º.

   Nuestro primer paso es cocer la remolacha. Para ello pondremos las remolachas peladas y cortadas en 4 trozos en cazo. En el cuál añadiremos también una rama de canela, el azúcar y el agua. Llevaremos todo a ebullición y luego lo bajaremos a fuego medio hasta que las remolachas estén tiernas. Una vez cocidas, las escurrimos (reservando 50 gr. del líquido para el bizcocho) y las pasamos por una batidora hasta que queden bien finas y las reservaremos para que se enfríen.

  En segundo paso vamos a preparar la mermelada de remolacha. Para ello vamos a poner la remolacha triturada, el azúcar y la ralladura y jugo de una lima en un cazo, él cuál vamos a llevar a ebullición y luego bajaremos a fuego medio-bajo durante 8 minutos. Retiraremos del fuego pasado el tiempo y reservaremos mientras dejamos enfriar. 

    Nuestro tercer paso sería preparar la ganache de chocolate blanco. Para ello ponemos la nata en un cazo y lo llevaremos a ebullición. Una vez haya llegado a ebullición, añadiremos el chocolate blanco que tendremos previamente picado. Dejaremos reposar la nata junto con el chocolate blanco un minuto y después mezclaremos hasta que los dos ingredientes se hayan integrado bien. Posteriormente taparemos el bol a piel con plástico film y dejaremos enfriar en nevera unas 3 horas mínimo. 

    En cuarto paso vamos a realizar el bizcocho. Primero vamos a tamizar la harina junto con la levadura y un gramo de sal. Por otro lado, vamos a separar en dos boles diferentes las yemas de las claras. Las claras las vamos a montar a punto de nieve junto con el azúcar morena y un gramo de sal, las cuáles reservaremos para después. 

    Por otro lado, en el bol de las yemas vamos a añadir el azúcar blanca y con ayuda de unas varillas comenzaremos a batir hasta que se espumen. Una vez que consigamos esa textura con la mezcla de las yemas y el azúcar añadiremos poco a poco el aceite de oliva sin dejar de batir, luego la remolacha, la pasta de vainilla y el agua de la remolacha y volveremos a batir. Cuando todo este bien mezclado usando una lengua y con movimientos envolventes iremos añadiendo las claras poco a poco hasta que todo esté bien integrado. Finalmente, añadiremos la harina poco a poco como hemos hecho con las claras hasta que todo esté muy bien integrado. 

    Ahora comenzaremos a preparar los dos moldes con una base de papel vegetal y por los lados de los moldes podemos usar: o un spray antiadherente, o bien papel vegetal. Luego repartiremos la masa en los moldes y los meteremos en el horno durante 35-40 minutos. 

    Antes de sacarlos del horno pincharemos en el centro del bizcocho con un palillo o un cuchillo para comprobar que estén bien cocidos. Una vez estén bien hechos los dejaremos reposar durante 3 minutos en el molde y después podremos desmoldarlos y dejarlos enfriar en una rejilla. 

    Cuando estén bien fríos los envolveremos en plástico film y los dejaremos en la nevera durante una noche. 

    Al día siguiente lo primero que vamos a hacer es la nata montada. Para ello pondremos la nata, los sobres y el azúcar glas tamizada en un bol y las montaremos hasta que esté bien estable. Pero cuidado con no pasarnos porque podemos convertirla en mantequilla. Una vez montada, la guardaremos en la nevera. 

    Ahora pasaremos al montaje de la tarta. Primero vamos a comenzar igualando los bizcochos y, posteriormente, los dividiremos en 2 partes iguales, quedando en total 4 trozos de bizcocho. Sobre una base para tartas pondremos la parte baja de uno de los bizcochos y la otra parte de abajo la reservaremos para la última capa para que así nos quede lisa por encima. 

    Sobre la primera capa de bizcocho (la que hemos puesto en la base para tartas) pondremos un poco de la mermelada de remolacha cubriendo todo el bizcocho y luego pondremos una capa de ganache de chocolate. Colocada la capa de mermelada de remolacha y la capa de ganache de chocolate pondremos otra capa de bizcocho y haremos el mismo procedimiento. Y así haremos también con la siguiente capa de bizcocho hasta colocarla otra pate de abajo que teníamos reservada. 

    Por otro lado, como decoración en la parte de arriba de la tarta prepararemos una mezcla de 2 o 3 cucharadas de ganache de chocolate blanco con un poco de mermelada de remolacha en un bol. Pero esto es completamente opcional, ya que si es de vuestro gusto podéis dejarla blanca.

    Por último cubriremos con la nata montada los alrededores de la tarta y los filos de encima de esta, la forma de decorar la nata la dejo a vuestra elección. En mi caso le di un poco de color rojo a la nata con un aerógrafo y le puse unos rizos dorados de chocolate y rocas de azúcar en rosa.

  

  Y... ¡VUESTRA TARTA ESTÁ LISTA!

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