Hoy vengo con unos panecillos, ya sabéis que yo no soy muy diestra en la masa pero bueno, yo no me rindo y ahí sigo dale que te pego, jaja. De vez en cuando como podéis ver se me aparece un santo y me salen panecillos tan ricos como estos, porque aunque este mal que yo lo diga, están muy buenos, son muy blanditos y con el relleno que llevan no necesitas nada más, vamos te pones a comer y no paras, en mi casa gustaron mucho, vamos no me duraron ni un día.
Bueno os voy a dejar con la receta a ver que os parecen, aquí llega.
Ingredientes: Para 9 unidades
250gr Harina panificable
5gr Sal
4gr Levadura seca
20gr Manteca de cerdo
20gr Leche en polvo
1gr Ajo en polvo
125ml Agua
Para el relleno
3 Lonchas de bacon
1 Queso gouda
Para pintar
Mantequilla
Preparación:
Lo primero
que haremos será poner la leche y la misma cantidad de agua en un vaso, la
calentaremos un poco y pondremos la levadura, removemos y dejamos que se
disuelva la levadura.
Ahora
ponemos en un bol la harina, hacemos un volcán en el centro, en los lados pondremos,
la leche en polvo, el ajo y la sal.
En el centro
pondremos la manteca de cerdo que habremos calentado un poco en el microondas
para que este blanda.
Ahora
cogemos la mitad de agua que tenemos y la pondremos en el bol, removemos un
poco y añadimos el contenido del vaso donde tenemos la levadura, con el poco de
agua que nos queda enjuagaremos el vaso de la levadura y lo añadiremos al bol.
Empezamos a
mezclar con la cuchara y cuando ya no podamos más, empezaremos a amasar con las
manos.
Seguiremos
amasando en el bol mientras quede harina en las paredes, cuando que veas que no
queda harina espolvorearemos un poco sobre la barra de la cocina y pondremos
nuestra masa, está la amasaremos durante diez minutos.
Pasados los
diez minutos amasando, cogeremos la masa y la dividiremos en piezas de 40
gramos cada una, formamos bolas sin apretar demasiado, no nos tienen que quedar
perfectas.
Una vez
tengamos todas las piezas listas las pondremos sobre una bandeja de horno y las
taparemos con un paño húmedo para dejarlas reposar durante 30 minutos en el
sitio más cálido de la cocina que tengamos.
Mientras
fermentan las piezas cogeremos las lonchas de bacon y las de queso, cortaremos
el queso a la misma anchura que la loncha de bacon y la enrollaremos, una vez
las tengamos listas, reservamos.
Pasados los
30 minutos pondremos unas gotas de
aceite sobre la barra de cocina y cogeremos cada pieza y las volvemos a amasar
un poco cada una, las aplastamos y ahora cogemos y cortamos un trozo del rulo
de beicon y queso de unos dos centímetro y lo ponemos en el centro de la
masa, cerramos y formamos una bola, tenemos que tener
cuidado de que el beicon quede en el centro, dejamos la bola sobre la bandeja
de horno que tengamos pensado utilizar.
Repetiremos estos pasos con todas las piezas, una vez las tengamos todas listas
Repetiremos estos pasos con todas las piezas, una vez las tengamos todas listas
Volveremos a
tapar con un paño húmedo y los dejaremos que fermenten 1 hora, dependiendo de
la temperatura ambiente, para guiarnos mejor tienen que doblar su tamaño.
Cuando los panes hallan doblado su tamaño
pondremos a precalentar el horno a una temperatura de 250º, en la parte de
abajo del horno pondremos una olla o una bandeja con unos trapos mojados en
agua con tiempo suficiente para que el horno y cree vapor.
Una vez este el horno caliente cogeremos la
bandeja, derretiremos la mantequilla y pintaremos todas las piezas, le ponemos
un poco de semillas de amapola y abriremos el horno pulverizaremos agua por las
paredes, metemos rápidamente la bandeja y cerramos el horno.
En este momento bajaremos la temperatura
del horno a 220º y dejaremos hornear 12 minutos, una vez estén dorados
sacaremos las bandeja del horno y pondremos los panes sobre un trapo de cocina
para que se enfríen bien.